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RESUMEN

Este articulo tiene como objetivo central situar la lectura del libro Violencia y Civilidad a partir de mi propia experiencia, hacer un análisis y auto análisis en las diferentes implicancias que tiene la violencia extrema en las sociedades dictatoriales (Chile y Latino América). Introducir el concepto de pensamiento teórico a la práctica, concretamente situarnos en la extrema violencia vivida en regímenes dictatoriales.

Hacer un balance de como se ha ido tejiendo el conocimiento científico y pràctico desde los diferentes análisis, espacios físicos, geográficos entre los continentes participantes en el programa de Exilio, Creación Política y Filosófica perteneciente al Colegio Internacional de Filosofía, (CIPH), Paris-Ginebra, que ha permitido ser parte de un proceso nuevo y novedoso de articulación del pensamiento crítico, de extraer parte del pensamiento en construcción a partir de coloquios, de las feministas materialistas (Colette Guillaumin, Nicole Mathieu, Paola Tabet), Marcelo Viñar, MC Caloz-Tschopp, Etienne Balibar y otros.

 

Pensar en la Violencia y la Extrema Violencia no es fácil para un lector hispanófono que trata de captar en toda su magnitud la diversidad de mensajes que nos deja el libro de Etienne Balibar, «Violencia y Civilidad», su lectura a veces densa por la cantidad de conceptos filosóficos que incluye en su análisis, que en lo cotidiano muchas veces lo usamos, lo vivimos y los hablamos pero no nos detenemos a repensarlos, me refiero a los conceptos de Violencia y Violencia extrema, que en lo personal me llevaron a revisar la historia reciente en mi país, como diría un anónimo sobreviviente de un campo concentración «Quien nunca estuvo en Auschwitz nunca terminará de entrar, el que sí estuvo, nunca terminará de salir…», al leer a Etienne Balibar me produjeron ese efecto inmediato que me trasladaron en el tiempo y escribo este artículo desde mi condición de expresa política que vivió meses en situación de extrema violencia en las cárceles chilenas.

El contexto latino americano y muy específico en el proceso dictatorial chileno tiene sus propias particularidades, se diferencia del resto de las dictaduras latino americanas, nosotros fuimos y somos un constante laboratorio de observación en la aplicación del modelo neoliberal impuesto por la fuerza, que trajo consigo mismo la violencia y la violencia extrema, trataron de mostrar al mundo que estas violencias fueron un bien adquirido por toda la población como un proceso normal, impusieron modelos represivos donde no estuvo ausente la crueldad entre la frontera de lo humano y lo inhumano.

El modelo chileno tiene muchas facetas para aportar en el marco del análisis de la violencia extrema, en la aplicación de las violencias y en la construcción de la «civilidad» al regreso de la democracia. En Chile, se conjugan dos etapas bien marcadas, la dictadura y la transición democrática, ¿Cómo se construyo y cómo el pueblo de Chile reacciona hoy después de 24 años de post-dictadura? De ahí, que el libro de Etienne Balibar«Violencia y Civilidad» nos deja muchas enseñanzas y reflexiones a realizar a futuro, donde hay muchos temas que aún no se abordan o se evitan hacerlo, por ejemplo, ¿cuándo hablaremos del significado profundo que tuvo la aplicación de la violencia y la violencia extrema en nuestra sociedad?, aún muy presente en nuestra población donde el miedo es el invitado invisible que perdura en el tiempo, los trauma que dejaron la tortura, las desapariciones forzadas, que paso con los hijos de las mujeres embarazas que aún permanecen como presas políticas desaparecidas?, sus hijos nacieron en cautiverio?, porque es tan lenta la aplicación de justicia a los torturadores y responsables de masacres individuales o colectivas?, solo podemos constatar que nuestra sociedad es muy débil y sigue teniendo temas pendiente en la memoria viva e histórica del pueblo chileno.

Desde nuestra especificidad, nos diferenciamos y podemos aportar a la construcción de tipologías de las violencias, con todos sus matices, mujeres, estudiantes, etnias y los «sin voz», que son los que no adhieren a partidos políticos ni a instituciones gobernantes, son los que están en la calle reivindicando el derecho a tener derechos, en palabras de Hannah Arendt.

Otra línea que deja instalada la violencia extrema vivida durante las dictaduras Latino América y en especifico en Chile, es el trauma dejado durante la tortura y posterior a ella, para el psicoanalista Marcelo Viñar, su análisis lo lleva a evidenciar el trauma extremo «Me propongo abordar los efectos inmediatos del trauma extremo y conjeturar sobre sus efectos a largo plazo, en lo que concierne a la violencia política (tortura y desaparición, guerra y genocidio), y también el genocidio frío de la marginación y exclusión que caracteriza la organización productiva y societaria en varios países de América Latina, quizás como reliquia actual de aquella mentalidad colonial teñida de una supuesta superioridad étnica de los blancos de origen europeo, frente a la población autóctona».

Los traumas en la sociedad chilena no se evidencian inmediatamente post cárcel en lo individual, ni pos dictadura, solo pasan a ser conocidos masivamente por la ciudadanía cuando se hizo público el Informe de la Comisión Nacional Sobre Prisión Política y Tortura [1], comisión constituida después de 13 años de retorno de la democracia en Chile (2003), para recoger los testimonios de las expresas y presos políticos, estas dos comisiones fueron presidida por monseñor Sergio Valech. En el informe se reconocieron los nombre de alrededor de 30 mil expresas y expresos políticos como víctimas de prisión política y tortura. Posteriormente, en los años 2010, se constituye una segunda Comisión conocida como Valech [2], donde se incluyeron nuevos testimonios de otros expresos sobrevivientes que fueron reconocidos como víctimas de la represión dictatorial.

El horror y el dolor extremo tiene un significado profundo como lo señala Marcelo Viñar en su análisis sobre el trauma extremo «El horror y el dolor extremo no generan experiencia sino espanto, no genera representaciones y relato sino vacío representacional y por consiguiente lo ocurrido es difícilmente transmisible y compartible. La palabra catártica se vuelve robotizada y configura una parodia, un simulacro de su valor de intercambio entre humanos» [3].

Son este horror y dolor que lentamente la sociedad chilena va desnudando y narrando como un proceso de construcción de la memoria histórica en primera persona, desde lo que resistimos y vivimos, como un legado que no puede quedar pendiente, sino que al calor y madurez de los años tiene que ser trasmitido a las generaciones que quieran ser eco para conocer la otra historia vivida en nuestro país.

Hoy día, podemos decir que dentro un mundo globalizado, corresponde a los pueblos desnudar su propia historia, sus luchas, sus violencias y la extrema violencia vivida. Los movimientos (sociales, políticos, étnicos, etc.) que nacen son aniquilados por las instituciones gobernantes pero vuelven a florecer otros, por último, queda preguntarse ¿Cómo estos movimientos conviven diariamente con tanta violencia? y ¿Cómo la civilidad se reinventan y renace nuevamente?

La historia reciente en mi país nos deja un elemento muy apreciado como es la memoria y los pueblos no pueden vivir sin memoria, no puede quedar al margen la memoria histórica que sabe mucho de violencia y violencia extrema, retomo las palabras de Marcelo Viñar: «El mundo concentracionario – como paradigma del horror –, no es procesable como memoria, es dolor insoportable y siempre actual. Como dice Semprun, algo de sí siempre queda allá, aunque otra parte siempre pueda seguir amando, odiando, trabajando, empeñándose en proyectos o enfureciéndose»[4].

En nuestro país no ha habido un profundo trabajo de memoria, sigue quedando pendiente la «reconciliación» entre chilenos porque no puede haber «perdón ni olvido» si aún no conocemos toda la verdad de lo ocurrido durante la dictadura militar, a 24 años de regreso de la democracia sigue quedando pendiente conocer que pasò con presos(as) políticos(as) desaparecidos,(as)?, sigue quedando pendiente juzgar a los responsables de los crímenes de delitos lesa humanidad? son muchos los casos que aparecen lentamente a medida que el pueblo se atreve a contar su verdad frente a los atropellos vividos, la situación muy particular se da entre el pueblo mapuche y los campesinos, què produjo el miedo a sus familiares que nunca se atrevieron a denunciar las injusticias, los allanamientos masivos, los encarcelamientos, muertes y desapariciones de sus familiares, la pregunta que surge es cuando juzgaremos a «cómplices pasivos de la dictadura» [5]? Que mucho daño produjeron a la población.

En este artículo no puedo dejar de destacar la importancia que ha tenido como eje articulador de redes, coloquios, intercambios de opiniones porque no estaríamos analizando las violencias, la memoria, resistir desde las mujeres sino se hubiera creado el Programa de Exilio, Creación Política y Filosófica perteneciente al Colegio Internacional de Filosofía, (CIPH), Paris-Ginebra.

Unir continentes no es una tarea fácil, pero dentro de un mundo globalizado las fronteras se ampliaron desde la vieja Europa a otros continentes, o ya no existen cuando podemos dialogar desde la distancia y quizás muchas veces podamos coincidir en el análisis ahí está la riqueza de las observaciones que podamos hacer desde nuestros continentes, por ejemplo, en este caso sobre violencia y extrema violencia, me lleva a pensar que las fronteras en el plano teórico ya no están, éstas solo quedan en el plano geográfico o del territorio, o de las diversas políticas (migraciones, seguridad, etc.) que cada uno vive, a partir del análisis que nos deja Etienne Balibar en su libro Violencia y la Civilidad quiero hacer los siguientes comentarios:

  • Siento que su análisis desde la Europa abre la puerta y entra la luz a otros continentes. De manera global coincidimos con su análisis de la violencia donde nos diferenciamos es en los tipos de violencia y ahí está la riqueza de los coloquios en el terreno y en varios terrenos! (continentes). Cuan importante es abrir las miradas a pueblos y unir las ciudadanías, cuando la ideología y la utopía pasa ser parte del pasado en el marco històrico de la liberación, emancipación.
  • Desde los continentes, la extrema violencia la vivimos y podemos reproducirla en sus diferentes formas que adquieren desde las estructuras (Estado, gobiernos, organizaciones sociales, étnicas [6], etc.).
  • Somos nosotros (en los distintos continentes) que construimos fronteras y las destruimos cuando son necesarias. Estoy pensado en la reconstrucción del pensamiento crítico, en dar respuesta a esta nueva era donde los partidos políticos, las estructuras gobernantes no tienen mayor transcendencia en los ciudadanos, pasan a ser indiferentes, donde da lo mismo si existen o no.
  • Hoy pareciera que se articula más fácilmente «los sin voz», los que algunos llaman los desechables al sistema, ya no son los que Marx llamo el «ejército de Reserva», son los diferentes movimientos sociales que se articulan según sus demandas pero lejos de los partidos, son los que más cuestionan a las estructuras dominantes. Lo vimos en el lanzamiento del libro de las feministas materialistas en la Universidad del Bio Bio, en Concepción-Chile, en noviembre del 2012 [7].
  • Quizás la desigualdad mayor se da entre las mujeres y las etnias que históricamente han soportado el abandono de los partidos y de las estructuras. Son en estos sectores donde se comienza a revisar la historia propia para construir el pensamiento teórico feminista [8] alejado de las simples demandas y donde se puede trabajar más el tema de las violencias extremas, creo que las tipologías entre los continentes seria un trabajo muy interesante de investigación futuro como se construye desde lo local.
  • En el plano latino-americano de post-dictaduras la aplicación del modelo neoliberal (Chile fue un laboratorio de la famosa Escuela ultra-liberal de los Chicago Boys) deja en evidencia que en nuestro continente el que manda es el capital financiero, que ha dejado o anulado las luchas sociales históricas. Estas luchas cambiaron la esencia de lo que nos hablaba Marx, ya no es la lucha de clases la que nos reina, sino como sobrevivo el día a día y es aquí donde tiene mucho eco la teoría de Etienne Balibar, los ciclos de la violencia (quien comenzò, que se puede hacer para resistir y cuáles son los efectos sobre la politica misma y la sociedad?) Vivimos a diario diferentes tipos de violencia legítima o ilegitima. Los conceptos de emancipación, transformación y civilidad tienen diferentes expresiones, solo me queda una duda en cuanto al concepto de «terrorismo» porque en Chile se utiliza para reprimir a los dirigentes mapuches [9].
  • La experiencia de Istanbul [10] en Turquía el 2014, después de la experiencia de Chile en 2012 y de las diversas actividades realizadas en Suiza nos entrega una mirada globalizada, una transmisión de conocimiento y experiencias entre pueblos, que se refleja en el marco de dirección del programa del Colegio Internacional de Filosofía (CIPH), la heterogeneidad de miradas, análisis y visiones desde los diferentes continentes, más allá de Europa. La riqueza que lleva consigo el poder captar las vivencias de los pueblos desde distintos espacios geográficos crea y hace cambiar el análisis teórico, lo enriquece y lo fortalece “para los sin voz puedan expresar su voz”. Esta es una luz de esperanza para los que luchan cotidianamente, sin partidos, sin estructuras, solos frente la estructura de la violencia, que viven después de años la «violencia extrema» (Balibar) o más bien siempre están en la violencia extrema, por tanto el debate debiera tender a fortalecer y sumar más movimientos sociales que luchan solos, separados unos de los otros, el llamado seria a unirse hoy en el análisis y quizás mañana en la acción (estoy pensando en las diferentes etnias que conviven en Chile).
  • Pienso que los coloquios de Chile, de Estambul nos dejan una gran lección, que se puede trabajar el mismo tema, en este caso las violencias, desde distintos continentes con las particularidades que tiene cada uno de ellos pero, Que aporta al análisis global de las violencias y civilidad, Chile, Estambul, Europa? La respuesta puede ser que cada uno aporta al análisis y construcción o reconstrucción de pensamiento crítico o como desde el enlace teórico y práctico entre los pueblos que viven a diario la violencia y extrema violencia pueden entregar nuevos elementos de análisis a la violencia política, apoyar a la filosofía y a la política en esta nueva construcción ciudadana formando una sola red, una sola ciudadanía que puede dar cuenta de las diferentes formas que tiene la violencia o la extrema violencia porque van juntas, una la aplica y otros las reciben.

Quisiera concluir este artículo con el significado profundo que en lo personal la violencia y la violencia extrema tienen para mí, a partir de haberla vivido, me hago eco de las palabras de Marcelo Viñar: «más allá del trauma, son imprescindibles al menos tres generaciones para construir y modelar el perfil de un ser humano» [11]. También, elijo la siguiente cita, porque se inscribe, porque se instala o se reubica en el trauma masivo en dos ejes esenciales: «La condición hablante del ser humano y su imperativo de transmisión entre generaciones» [12].

Estas citas adquieren una profundidad mayor para quien haya vivido o estado entre el horror y dolor, que el tiempo no es un barómetro neutro para decidir quien sufrió más o menos o que son las líneas invisibles entre lo humano y inhumano que dejaron las huellas del trauma vivido.

Para Marcelo Viñar en su análisis sobre «Violencia Política Extrema y Transmisión Intergeneracional», se pregunta, «¿Cómo explicarle a un hijo pequeño lo que se vivió en la tortura? A los traficantes del olvido es necesario recordarles que la transmisión del silencio no es inocua, que no se trasmite una página en blanco, limpia, para escribir una historia grata sino que ese blanco oculta o niega el horror de ayer. Se transmite entonces un agujero, algo negativo, un vacío irrepresentable. Lo que le transmitimos a los hijos cuando callamos el horror vivido y la verdad de la resistencia, es la trivialización del crimen, la banalización del horror y esta no es una buena herencia, no es saludable para el heredero» [13]. Este mensaje de trasmisión generacional me lleva hacerme muchas preguntas, que paso después de la cárcel?, còmo construimos familia?, siento que sigue quedando pendiente el desafío generacional mas allá de que pasò con nuestras vidas.

La lectura de su libro Violencia y Civilidad, de Etienne Balibar, deja aún varias tareas pendientes en un futuro inmediato, por ejemplo, hablar más en primera persona, narrar lo que fue la violencia y violencia extrema vivida en la sociedad chilena durante la dictadura militar.

Teresa VELOSO BERMEDO, sociologa, Concepcion, Chile

 

 

REFERENCIAS

Arendt Hannah, ¿Qué es la política?, Ediciones Paidós, Buenos Aires, Argentina, 2009
Arendt Hannah La condición Humana, Ediciones Paidós, Buenos Aires, Argentina, 2011
Caloz-Tschopp Marie Claire, Ambiguïté Violence et Civilite, Ediciones L’Harmattam, Paris, 2014
Caloz-Tschopp Marie Claire, Penser la Métamorphoses de la politique, de la violence, de la guerre, avec Colette Guillaumin, Nicole-Claude Mathieu, Paola Tabet, féministe matérialiste, Ediciones L’Harmattam, Paris, 2013
Caloz-Tschopp M.C., Veloso Bermedo Teresa (dir.), Exilio, Appropiacion, Violencia. tres feministas materialistas, Colette Guillaumin, Nicole Mathieu, Paola Tabet, 2012, vol. I. C’est une introduction aux travaux d’individualités créatrice et d’un «intellectuel collectif» composé par trois féministes matérialistes vivant en Europe (France, Italie).
Caloz-Tschopp M.C., Veloso Bermedo Teresa (dir.), Exilio, Sexism/Racism, Violencia/Guerra. Tres feministas materialistas, Colette Guillaumin, Nicole Mathieu, Paola Tabet, 2012, vol.II. Ce sont des textes-clés pour intégrer les apports des féministes matérialistes pour réfléchir à la violence et à la guerre.
Estadísticas Sociales de los Pueblos Indígenas en Chile – Censo 2002, publicación elaborada por el Instituto Nacional de Estadísticas, en convenio con el Ministerio de Planificación Nacional, 2005.
Informe de la Comisión Nacional Sobre Prisión Política y Tortura, Ministerio del Interior, 2004, Chile
Valenzuela Bousquet Felicitas, Hannah Arendt: Amor Mundi, Narrar-Comprender-Juzgar, Ediciones Escaparate, 2008, Chile
Marcelo Viñar «El enigma del traumatismo extremo», Notas sobre el trauma y la Exclusión. Su impacto en la subjetividad, París – Junio de 2009 Nº 369/11, CEDRATE y ALFEST
Marcelo Viñar, Violencia Política Extrema y Transmisión Intergeneracional, ponencia presentada en el Coloquio Internacional: Memoria Histórica, Democracia y Derechos Humanos realizado en Concepción – Chile /Noviembre 2012

 

NOTAS

[1] Se crea una comisión Valech 1: cuyo «objetivo exclusivo (es) determinar, de acuerdo a los antecedentes que se presenten, quiénes son las personas que sufrieron privación de libertad y torturas por razones políticas, por actos de agentes del estado o de personas a su servicio, en el período comprendido entre el 11 de septiembre de 1973 y el 10 de marzo de 1990». (art.1, inc. 1º, DS N° 1.040). Informe de la Comisión Nacional Sobre Prisión Política y Tortura, 2004.
[2] Comisión Valech 2, funciono durante el período del 17 febrero 2010 al 18 agosto 2011 manteniéndose los mismos objetivos de la Comisión Valech 1
[3] Marcelo Viñar «El enigma del traumatismo extremo», Notas sobre el trauma y la Exclusión. Su impacto en la subjetividad, París – Junio de 2009 Nº 369/11, CEDRATE y ALFEST.
[4] IDEM
[5] «Cómplices Pasivos»: término utilizado por el ex presidente, Sebastián Piñera (2010-2014), representante de la centro derecha chilena al referirse a los colaboradores civiles de la dictadura, palabras expresaba durante la conmoración de los 40 años del golpe militar
[6] La distribución de la población indígena chilena según su pertenencia étnica es muy heterogénea. En primer lugar, sobresale la elevada proporción del pueblo mapuche, que corresponde a un 87,3% del total de la población que contestó pertenecía a alguna etnia. Le siguen los aymara (7%) y los atacameños (3%). El resto de las etnias (colla, rapanui, quechua, yámana y alacalufe), suman en conjunto un 2,7%. La población que declaró pertenecer a alguna etnia 4,6%, según Estadísticas Sociales de los pueblos indígenas en Chile, Censo 2002, los datos estadísticos del Censo 2012 no están disponible por una serie de anomalías en su aplicación, el nuevo censo será 2018 por tanto seguiremos trabajando con los datos del Censo de población 2002.
[7] COLOQUIO INTERNACIONAL: MEMORIA HISTÓRICA, DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS realizado los días 28-29-30 de NOVIEMBRE 2012, en el AUDITORIO FACULTAD DE EDUCACIÓN, UNIVERSIDAD DE CONCEPCIÓN, en convenio con el COLLÈGE INTERNATIONAL DE PHILOSOPHIE, CONCEPCIÓN \ PARIS \ GINEBRA
[8] Caloz-Tschopp M.C., Veloso Bermedo Teresa (dir.), EXILIO, APPROPIACION, VIOLENCIA. TRES FEMINISTAS MATERIALISTAS, Colette Guillaumin, Nicole Mathieu, Paola Tabet, 2012, vol. I. C’est une introduction aux travaux d’individualités créatrice et d’un «intellectuel collectif» composé par trois féministes matérialistes vivant en Europe (France, Italie).
Caloz-Tschopp M.C., Veloso Bermedo Teresa (dir.), EXILIO, SEXISM/RACISM, VIOLENCIA/GUERRA. Tres feministas materialistas, Colette Guillaumin, Nicole Mathieu, Paola Tabet, 2012, vol.II. Ce sont des textes-clés pour intégrer les apports des féministes matérialistes pour réfléchir à la violence et à la guerre.
[9] El mandato del Relator Especial Ben Emmerson es  la promoción y protección de los derechos humanos y libertades fundamentales en la lucha contra el terrorismo, y en tan condición  realizó su visita oficial a Chile en julio de 2013. Como señala el Informe del Relator «El objetivo principal de la visita fue analizar el uso de la legislación antiterrorista en el marco de las protestas mapuches encaminadas a la recuperación de sus tierras ancestrales y hacer valer su derecho al reconocimiento colectivo como pueblos indígenas y el respeto a su cultura y tradiciones.» «El Relator Especial concluye que la situación en las regiones de la Araucanía y Biobío es extremadamente volátil. Hay una necesidad urgente de dar a esta cuestión la prioridad que exige.» En  complemento a los informes del Relator James Anaya sobre Chile,  el Informe de Ben Emmerson «examina el trasfondo político general del conflicto y analiza el marco legislativo chileno. Señala la importancia de una definición estricta del concepto de terrorismo de manera que no sea excesivamente expansivo en su alcance y toma nota con preocupación una serie de inconsistencias entre la Ley contra el Terrorismo y la garantía de respeto al principio de legalidad y el derecho a debido proceso. También expresa su grave preocupación por el uso excesivo de la fuerza por la policía (Carabineros) y la Policía de Investigaciones en el contexto de las búsquedas o allanamientos en comunidades mapuche y por la falta de rendición de cuentas para tales violaciones.» Fuente ONU, 2014: Relator Especial Ben Emmerson, informe sobre Chile del 11/03/2014 CHILE DDHH – INFORMES RECOMENDACIONES.
[10] Colloque International: Violence, Politique, Exil/Désexil dans le monde d’aujourd’hui, Istanbul (Turquie), Institut Français d’Istanbul, Université Galatasaray, Collège International de Philosophie (Paris), 7-10 Mai 2014.
[11] Marcelo ViñarEL ENIGMA DEL TRAUMATISMO EXTREMO”, Notas sobre el trauma y la Exclusión. Su impacto en la subjetividad, París – Junio de 2009 Nº 369/11, CEDRATE y ALFEST
[12] IDEM
[13] Marcelo Viñar, VIOLENCIA POLÍTICA EXTREMA Y TRANSMISIÓN INTERGENERACIONAL, ponencia presentada en el Coloquio Internacional: MEMORIA HISTÓRICA, DEMOCRACIA Y DERECHOS HUMANOS realizado en Concepción – Chile /Noviembre 2012

 

 


(RE)PENSER L’EXIL N°5 > LEER A ETIENNE BALIBAR DESPUÉS DE VIVIR LA EXTREMA VIOLENCIA, Teresa VELOSO BERMEDO

 

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